La Historia en el Tiempo El tiempo histórico “Es el tiempo en el que transcurre la vida de las sociedades, desde  la aparición de los primeros hombres hasta hoy. Durante su  transcurrir, las acciones –individuales y colectivas- de los hombres  producen cambios. Cuando un cambio es tan grande que afecta  todos los aspectos de la vida de las personas y se produce una total  transformación en la vida de las sociedades, la historia utiliza el  vocablo revolución para designarlo. Junto con esas  transformaciones, observamos elementos que permanecen por  mucho tiempo incambiados: son los que podemos denominar  permanencias de una sociedad. Hoy en día, aunque todo nos  parezca nuevo, hay múltiples aspectos en la vida de nuestras  sociedades que han perdurado a lo largo del tiempo.” Pensar la historia, Ed. Contexto, segunda edición Noviembre de 2009 Tener una noción lo más acabada posible sobre el tiempo es  realmente importante para estudiar el pasado, ya que la historia  transcurre a lo largo del tiempo.   Si tomáramos la historia como un proceso, esta consiste en una  sucesión de hechos que acontecen en un orden determinado y que a su vez, implican cambios a lo largo del tiempo.   Las sociedades suelen cambiar muchas veces su formas de vivir, de  pensar y en consecuencia de actuar a lo largo del tiempo. Es por eso que es necesario cuando nos enfrentamos al estudio de una  civilización, de un proceso o un hecho histórico; investigar y tratar  de comprender lo que sucedía en el momento en cuestión, las  formas de pensar del momento así como las necesidades de esa  sociedad. En otras palabras, intentar revivir un contexto determinado para  poder analizarlo sin los prejuicios de nuestra sociedad hoy día y así  poder comprenderlo; tal vez esta tarea sea el más difícil de lograr.  Texto adaptado de “Historia I, De la Prehistoria a la edad media”, 2001 Ediciones Santillana S.A. La Historia en el Espacio Las personas viven en sociedad, y estas sociedades se encuentran en espacios geográficos distintos y con diferentes características como  el clima, la cantidad de recursos naturales aprovechables  como  ríos, bosques, zonas de pastoreo o de cultivo, etc. Y cada una de  estas características, ya sea por si mismas o en su conjunto, van a  influir directamente en la forma en que se desarrolla cada sociedad.  Es por ello que el estudio del espacio geográfico y sus  características es de vital importancia.   ¿A qué le llamamos espacio geográfico?   Al espacio transformado por el hombre, continuamente renovado y  que se forma de la relación de dos elementos importantes que son  lo natural y lo social.  De estos dos, surge su tercer elemento  constitutivo del espacio geográfico: el económico. En pocas palabras, cualquier lugar que habite o modifique el ser  humano y obtenga algún beneficio económico es considerado un  espacio geográfico. Es en éste los seres humanos hacemos nuestra vida y  desarrollamos nuestras actividades cotidianas.  LA HISTORIA EN EL TIEMPO Y EL ESPACIO Comprender la Historia COMPRENDER LA HISTORIA Web de apoyo al curso ¿CÓMO MEDIMOS EL TIEMPO? Divisiones de la historia  Estudiar la historia en su conjunto es  una tarea casi imposible debido a su  extensión, es por ello que los  historiadores general-mente la  dividen en diferenters períodos. Estos  períodos si bien no son reales, al  poseer características que los  identifican facilitan la tarea de  estudiar, analizar y comprender la  vida de hombres y mujeres en su  conjunto, es decir, la historia. En primera instancia aceptamos en  líneas generales la división de Historia  y Pre-historia. Vamos a llamar  Prehistoria al desarrollo de los  primeras sociedades humanas, desde  la aparición de los primeros  homínidos hasta la invención de la  escritura. A su vez, la Prehistoria se  divide en dos grandes edades o  periodos: Paleolítico y Neolítico, con  un periodo intermedio de transición  llamado Mesolí-tico. Llamaremos  historia al período que abarca desde  la invención de la escritura hasta  nuestros días. La división más común y aceptada de  la Historia, es la que desde una  mirada occidental, la divide en  periodos o épocas que tienen rasgos  característicos o signi-ficativos para  la historia sobre todo europea,  dejando de lado civilizaciones de  igual o incluso mayor importancia y  tras-cendencia como la americana o  la del Lejano Oriente antes del  encuentro con los europeos. Estas épocas son: Edad Antigua: 3300 aprox. a.C. al 476 d.C. (Desde la invención de la escritura hasta la caída del Imperio Romano de Occidente) Edad Media: 476 d.C. a 1492. (Desde caída del Imperio Romano de Occidente hasta el descubrimiento de América) Edad Moderna: 1492 a 1789 ( Desde el descubrimiento de América hasta la Revolución Francesa) Edad  Contemporánea: 1789 hasta nuestros días   Diferentes formas de medir el tiempo No todos los pueblos miden el  tiempo de la misma forma,  existen variadas formas de  hacerlo es por ello que existen  diferentes calendarios. Y cada uno de ellos tienen como punto inicial  un suceso específico  históricamente importante que le  da identidad a la civilización que  lo creó. Por ejemplo el calendario  Cristiano que es el más usado,  toma como punto de partida el  nacimiento de Cristo.  Calendario griego Se iniciaba en el 776 a.C. con la celebración de la primera olimpíada Calendario judío:  Se inicia en el año 3760 a.C., año en el que según su tradición fue creado el mundo. Calendario romano: Se inicia en el año 753 a.C. con la mítica fundación de Roma. Calendario musulmán: Se inicia en el año 622 d.C. con la “hégira” (huida del profeta Mahoma de la ciudad de La Meca a la Medina, y a diferencia del que usamos nosotros, este calendario es lunar, no solar. Calendario cristiano: Se inicia con el nacimiento de Cristo.